Interpretaciones clásicas
Авессалом Подводный. Аспекты (все) Aspectos planetarios
La cuadratura de Mercurio: Si un pensamiento se le ocurre, pero no logra expresarlo con palabras, significa que no se le invitó a entrar bien. La cuadratura de Mercurio le plantea a la persona grandes dificultades en la interacción del principio del planeta con el pensamiento racional y el lenguaje. Aquí, la interpretación depende de qué planeta en la cuadratura se manifieste con mayor fuerza. Si predomina Mercurio, en las circunstancias relacionadas con el planeta, los propios (a veces ajenos) pensamientos y reflexiones sobre él le parecerán extremadamente importantes y racionales, aunque muy a menudo distorsionen fuertemente el principio planetario, pues la persona no lo comprende bien en muchos aspectos (racionalmente), aunque otros pensamientos suyos puedan ser realmente acertados. Si, en cambio, el planeta en la cuadratura es más fuerte, el pensamiento en general estará bajo su influencia disarmónica, es decir, se distorsionará, se profanará, se estrechará, etc. Este aspecto interferirá sin ceremonias en el estilo del signo en el que se encuentra Mercurio y, en parte, lo reprimirá.
En general, para la cuadratura de Mercurio es característico un fuerte interés mental de la persona por los problemas del planeta y las esferas de su influencia, y al principio, una comprensión distorsionada, típica de una visión y comprensión fragmentarias de la esencia del asunto: en algunos puntos precisa y profunda, pero en su mayor parte insatisfactoria. A la persona le cuesta mucho creer en esto, incluso después de una serie de experiencias. El nivel de elaboración del aspecto se refleja claramente en la calidad del lenguaje cuando la persona habla sobre los problemas del planeta (si lo hace con relativa calma, es decir, desde Mercurio y no desde Marte). En un nivel bajo de elaboración de la cuadratura de Mercurio, la persona suele tender a instruir (o incluso sermonear) a otros, afirmándose a costa de ellos, sin entender a fondo el tema sobre el que reflexiona.
La elaboración requiere un trabajo sistemático para llenar las lagunas en la percepción mental del principio planetario y renunciar a la presión mental directa sobre él, que va acompañada de una grosera profanación (así como de la tendencia a especulaciones). Después, es necesario acostumbrarse a superar la torpeza innatural que surge al intentar comprender algo nuevo sobre el planeta (la protesta del subconsciente puede ser muy aguda, hasta llegar a una depresión severa e incluso a la incapacidad de leer un texto), y no ceder a los arrebatos emocionales de resistencia al desarrollo de personas que entienden profundamente los principios de los planetas.
La cuadratura de Venus: Las relaciones entre las personas rara vez son humanas.
La cuadratura de Venus le plantea a la persona dificultades en las esferas gobernadas por el planeta, en las interacciones sociales, donde a menudo se encuentra con grosería, malentendidos y una conducta inadecuada por su parte en sociedad. La persona se siente atraída hacia las personas en las correspondientes esferas, desea amor teñido del principio del planeta (por ejemplo, en el caso de Júpiter, amor por el lujo), comprensión y una participación profunda en la vida social. Sin embargo, en estos temas es caprichosa, intolerante, no entiende muchas cosas y, lo más importante, no siente la conexión con las personas. Las promesas del destino terminan en una cruel decepción. En general, los programas kármicos simbolizados por la cuadratura suelen comenzar de manera bastante favorable y hasta prometedora, como un trino, pero solo cuando la persona se involucra lo suficiente (emocional, mental y existencialmente), empieza a sentir tanto la resistencia como la pesadez y la necesidad de un arduo trabajo.
Incluso la cuadratura Sol-Marte puede comenzar su manifestación como un duro golpe del destino, pues, al igual que en las atractivas aventuras relacionadas con las cuadraturas de Venus, sus típicos comienzos felices y compromisos emocionales; así, incluso el amor más desdichado (con el tiempo) comienza con momentos luminosos, a los que (no solo quien tiene una cuadratura de Venus) conviene prestar mucha atención y cuidado.
En un nivel bajo, la cuadratura de Venus genera un egoísmo social disarmónico y, al mismo tiempo, una tendencia al sacrificio. En otras palabras, si la persona tiene una energía pobre, la sociedad no la quiere y se entrega (en situaciones donde el planeta activo) a sí misma sin piedad; pero si la persona tiene suficiente fuerza, ella misma distorsiona la vida de los demás, intentando usarlos (de manera grosera e inepta) para fines egoístas, lo que les hace daño sin que a ella le mejore (más que por un instante, tras el cual llega la decepción).
En las esferas de influencia del planeta, esta persona tendrá gustos estéticos muy peculiares y marcados (a veces groseros), difíciles de complacer, lo que en un nivel bajo se traduce en caprichos, pero en uno alto, en cambio, en una original firma creativa en el arte. En general, la cuadratura de Venus plantea grandes dificultades en el camino hacia el arte (pero también una fuerte necesidad de él), en particular, malos maestros o malas relaciones con ellos, y la persona, si logra avanzar, lo hará principalmente gracias a sus propios esfuerzos y como autodidacta, siempre sintiendo en su interior una insatisfacción que nunca la abandonará ante el arte verdadero (de la misma manera que la cuadratura de Mercurio deja dudas irreprimibles: "¿Acaso mis pensamientos son realmente racionales?", incluso cuando son reconocidos por todos), lo que, sin duda, es desagradable, pero no permite a la persona conformarse con lo logrado; esto último es, en general, característico de la cuadratura.
Aspectos planetarios
Las actitudes psíquicas negativas que es necesario objetivar y superar pueden estar relacionadas con dificultades en la comunicación social o romántica, así como con una mente superficial, a veces perezosa, ocupada con el autoagrandizamiento, el entretenimiento y el placer.